Ponte en movimiento y vive mejor

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**Cada edad y circunstancia física tiene un tipo de ejercicio ideal, infórmate con un entrenador físico para que te recomiende algunos apropiados para ti y comienza la acción que te llevará hacia una vida más saludable

Por Crizeyda Silva

Caminar, nadar, correr, bailar, hacer barras, montar en bicicleta… se nos pueden ocurrir muchas maneras de pasar un buen rato mientras llenamos de energía nuestro organismo, oxigenamos mejor los pulmones, nos ponemos en forma, se nos pueden ocurrir muchas maneras de realizar ejercicios.

Los ejercicios físicos son un conjunto de acciones motoras, que permiten mejorar una condición o un problema motor concreto y a desarrollar alguna cualidad física como la fuerza, la velocidad, coordinación, flexibilidad y resistencia. Desde el punto de vista biológico se podría decir que es cualquier movimiento corporal realizado con los músculos esqueléticos en el que se asocia un gasto de energía, sin embargo esta definición no encierra la verdadera dimensión del ejercicio físico, pues éste además del sentido fisiológico abarca una dimensión personal y otra sociocultural, así pues, según varios expertos, la actividad física “es cualquier movimiento corporal intencional, realizado con los músculos esqueléticos, que resulta en un gasto de energía y en una experiencia personal, y nos permite interactuar con los seres y el ambiente que nos rodea”.

¿Por qué es importante hacer ejercicios?

Los diferentes sistemas que componen nuestro organismo necesitan de una sana alimentación, de oxígeno, agua y de ejercicios para funcionar a cabalidad, ya que el movimiento es un principio de los seres vivos. La actividad física influye principalmente sobre los aparatos locomotor, cardiovascular, respiratorio y sistema nervioso, cada uno con funciones vitales. En cuanto al aparato locomotor que nos permite realizar cualquier movimiento voluntario al interconectar huesos, articulaciones y músculos, el ejercicio físico produce aumento del volumen y eficacia de la musculatura, estiramiento y movilidad articular, nos hace movernos mejor, permite un mejor aprovechamiento de la energía por parte de los músculos, mantiene la movilidad y flexibilidad de las articulaciones que se van haciendo rígidas con el paso del tiempo.

Sobre el sistema cardiovascular los efectos positivos son numerosos: este aparato se encarga de transportar el oxígeno y sustancias nutritivas dentro de la sangre y de desechar productos de las células que deben eliminarse. La función bombeadora del corazón y transportadora de los vasos sanguíneos mejora considerablemente con la ejecución de actividad física, tales beneficios se evidencian en el aumento de las cavidades, por lo que pueden recibir mayor cantidad de sangre y las paredes (miocardio) se hacen más gruesas, incrementándose igual la masa muscular y la contracbilidad cardiaca lo que hace que envíe sangre con mayor fuerza al sistema circulatorio. Todo esto hace que la frecuencia cardiaca de reposo descienda, así con un número menor de latidos se envía el mismo volumen de sangre y el corazón realiza menos esfuerzo.

De igual manera, mejora la irrigación hacia el propio corazón y al resto de los órganos y tejidos, a la vez que se mantiene la elasticidad arterial y buena circulación. Enfermedades como la arteriosclerosis pueden prevenirse con una dosis adecuada de ejercicio así como embolias y coágulos de sangre.

Aparato respiratorio: como sabemos este sistema se encarga de tomar el oxígeno contenido en el aire atmosférico y la eliminación del dióxido de carbono sintetizado como desecho por el organismo, para tales funciones emplea las vías respiratorias y el aparato broncopulmonar. Una vez más el ejercicio le facilita las tareas al organismo, ya que una actividad constante puede aumentar la capacidad pulmonar, el metabolismo del organismo y por tanto las necesidades de oxígeno. La musculatura respiratoria se hace más eficaz y la caja torácica puede aumentar su tamaño permitiendo una mejor respiración en general. Además incrementa la cantidad de hemoglobina presente en los glóbulos rojos optimizando una cantidad de funciones relacionadas.

Sistema Nervioso: encargado de una amplísima cantidad de funciones, los efectos positivos del ejercicio también se ven reflejados en este sistema compuesto a su vez por otros dos, el somático o voluntario y el vegetativo o autónomo. Entre otras cosas los especialistas apuntan que el ejercicio optimiza las funciones coordinativas, reduce la ansiedad, el estrés, ya que aumenta la producción de sustancias que contrarrestan estas respuestas negativas, también mejora el sueño y el descanso.

El cuerpo requiere realizar ejercicios físicos para mantener el equilibrio, entre muchas otras cosas el ejercicio disminuye la sensación de fatiga, baja los niveles de colesterolemia, aumenta la capacidad de la sangre para disolver los coágulos que de formarse pueden ocasionar trombosis, su eficacia en contra de las enfermedades psicológicas es altamente reconocida, una dosis de ejercicios mejora el estado depresivo ya que aporta ánimo y alegría a quien lo realiza asimismo libera endorfinas, sustancia que entre muchas otras funciones amortiguan el dolor corporal, facilitan sentimientos de placer, euforia y bienestar.

Los conocedores del tema afirman que quienes practican alguna actividad física con frecuencia y de manera conciente duermen mejor, tiene menos ansiedad, dolores y tensiones, quedando prácticamente inmunizados contra el estrés.

Otros factores que se asocian a la práctica de ejercicios es la longevidad, algunas etnias históricas han asociado la larga vida de sus habitantes a la buena salud, buena alimentación, la vida natural y al ejercicio, los efectos positivos de una vida durante la cual se hizo suficiente ejercicio se evidencia en la vejez

Existen muchos ejercicios pero generalmente se clasifican en tres grandes categorías: para el sistema cardiorrespiratorio donde destaca el aerobismo, para reforzar articulaciones y musculatura se recomienda la calistenia y para el incremento de la fuerza los ejercicios con pesas y demás aparatos de resistencia.

En el primer grupo, el cardiorrespiratorio, destaca el ejercicio aeróbico, una actividad que se caracteriza principalmente por ejercicio de larga duración por lo general más de 20 minutos de actividad empleando grandes masas musculares. Ejemplo de estos son correr, nadar, caminar, trotar, bailar.

La calistenia, disciplina que comprende un conjunto de ejercicios centrados en los movimientos de los grupos musculares, más que en la potencia y el esfuerzo con el objetivo de desarrollar la agilidad, la flexibilidad y la fuerza física.

Los ejercicios de fuerza sirven para fortalecer los músculos y aumentar la capacidad de resistencia del cuerpo, lo más recomendable s realizar ejercicios que hagan trabajar a grandes grupos musculares como los abdominales, dorsales, pectorales, glúteos, etc.

Una vida saludable y feliz

Para tener una vida larga, saludable, óptima y feliz es necesario seguir algunos hábitos que más que eso deben convertirse en un estilo de vida, una filosofía para mantener el cuerpo y la mente en las mejores condiciones posibles.

Alimentación sana: una dieta balanceada en la que se incluyan todos los tipos de alimentos, tratando de no consumir en exceso grasas y harinas, dando preferencia a los vegetales, frutas y granos, así como a las carnes blancas como pescados y pollo.

Descanso suficiente: el cuerpo necesita de al menos ocho horas diarias para reponerse de la actividad cotidiana, aunque tal cantidad puede variar dependiendo de las necesidades individuales.

Motivación y variedad: para proponerse realizar una rutina de ejercicios físicos y llevarla a cabo efectivamente se requiere de motivación, tener la suficiente voluntad para escoger un programa y seguirlo con disciplina a fin de que sea efectivo.

Colocar en un cuadro pero algo diferente… no sé que se te ocurra para darle dinamismo…

El ejercicio sube:

Tu nivel de energía

La resistencia del corazón y los pulmones

La fuerza y resistencia muscular

La densidad ósea

La capacidad para relajarse

La capacidad para dormir mejor

La capacidad para defenderse contra las infecciones

El ejercicio baja:

La fatiga y falta de aire

El riesgo de padecer enfermedad del corazón

La tensión arterial

Estados de depresión y ansiedad

Los niveles de glucosa en la sangre