María Gabriela Isler “Descubrí lo transformador que es ayudar a los demás”

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**En 2013 fue coronada Miss Universo en Moscú, Rusia, convirtiéndose en la séptima venezolana en alzarse con este título, el principal de todos los certámenes de belleza, su reinado ha sido el segundo más largo de la historia atravesando tres años pues fue en 2015 cuando entregó su corona a la colombiana Paulina Vega

 

 

**“Quiero enseñarles a los jóvenes que existen opciones y que tienen poder de decisión en todas las etapas de su vida, basándose en una educación sana, de respeto, tolerancia y confianza en si mismos”, apunta.

 

 

Lugar de nacimiento: Valencia, adoptada por Maracay

Fecha de nacimiento: 21 de marzo de 1988

Signo: Aries

Comida favorita: postres, torta Tres leches
Música predilecta: Simón Díaz

Película: “Comer, rezar, amar”

Twitter: @Molly_Isler

Instagram y Facebook: Gabriela Isler

 

 

Por Crizeyda Silva

 

Fotos: Aníbal Mestre

Maquillaje: Roberto Ramos

 

 

Su coronación como Miss Universo fue un bálsamo para los venezolanos en momentos en los que particularmente necesitaban un aliento, una alegría de esas que sacuden el ánimo y hacen voltear la mirada hacia una escena más brillante y esperanzadora. A partir de ese momento la hermosa valenciana conquistó con su entereza y dedicación a todos los que tuvieron que ver con su labor como reina universal durante su dilatado periplo portando la corona.

 

María Gabriela Isler es la séptima venezolana en alzarse con la corona de Miss Universo, una presea que ha dado algunos récords a nuestro país y que sin duda forma ya parte de la identidad contemporánea de este paraíso tropical. Luego de tres años de esa inolvidable noche, la experta en mercadeo ha acumulado gran experiencia en el desarrollo de labores sociales que hoy en día coloca en práctica con el propósito de brindar apoyo a causas como la educación sexual en niños, niñas y adolescentes.

 

Esta activa chica que se siente muy maracayera, pues desde pequeña vivió en la capital del estado Aragua, compartió con Encartas algunas de sus vivencias más significativas durante su reinado, el aprendizaje obtenido y los proyectos que bien la ocupan hoy en día.

 

Ya han pasado tres años desde tu coronación, ¿Cuál es el recuerdo más arraigado que guardas de esa noche? 

-Fue una experiencia mágica, inesperada… pasa el tiempo y sigo sorprendiéndome con lo que pasó allí, fui a representar a mi país, había más de 80 candidatas y ante la prensa, ante cada persona yo no era María Gabriela Isler, era Venezuela, el compromiso que sentí fue grande, además en una época como la que se vive en el país, representarlo ha sido una de las cosas más lindas que me ha sucedido. ¡Yo no lo creía!, estaba tan sorprendida como los venezolanos, fue una alegría, un momento de esperanza compartida, eso es lo que más atesoro.

 

¿Cómo viviste ese momento donde pasaban cosas tan delicadas en Venezuela -y que aún continúan- ante el público internacional?

-Nuestro país no pasa desapercibido en ninguna parte del mundo, en todos los continentes que recorrí la gente sabía de este pedacito de tierra llamado Venezuela, tanto de lo bueno como de lo malo, y me decían vienen tiempos mejores, todo va a estar bien… gracias a Dios yo soy un ejemplo de que sí se puede, de que podemos salir adelante con perseverancia, que somos muchos quienes queremos enfocarnos en lo positivo y no en lo negativo. Caminar con una bandera venezolana me permitió mostrar lo mejor que tenemos.

 

El de Molly, como le conocen sus amigos y seguidores, ha sido uno de los reinados  más largos que ha tenido el certamen Miss Universo pues transitó por tres años, siendo coronada en noviembre de 2013 y entregando la diadema en enero de 2015, recuerda que en la organización le decían bromeando “es que no queremos salir de ti, quédate…”

 

Tuviste mucho contacto con organizaciones sociales y actualmente te dedicas a varias causas, ¿esa inquietud surge a partir de los concursos?

-Mi interés por esas causas viene desde pequeña, en mi familia nos inculcaron a ayudar, mi mamá nos llevaba a los hospitales a llevar ropa o juguetes a los niños, y cuando te haces grande el nivel de conciencia te lleva a desarrollarlo por tu cuenta. Estudiar medicina era o es uno de mis sueños, esa vocación de servicio pude desembocarla en esta labor, no es porque tuviese el título sino porque lo siento así, utilicé la plataforma para dar mayor proyección a mi voz para ayudar a quien lo necesita.

 

Universo de bendiciones

Dice estar en un momento bastante místico de su vida, pues ha echado a andar Universo de Bendiciones, una iniciativa con la que busca ayudar a madres adolescentes, recalcando el valor de tener un hijo en el tiempo indicado, atendiendo temas como sexualidad, prevención de embarazo adolescente, valores familiares y ciudadanos, “el fondo lo creo para promover los valores éticos en los jóvenes de Venezuela, hemos hecho alianzas con organizaciones del país apoyándonos entre todos para tener mayores fortalezas. Hemos visitado colegios en Caracas, Maracay y San Cristóbal dotando de material educativo, charlas… la idea es volver a esos lugares y reforzar los valores”, señaló.

 

María Gabriela sostiene una relación amorosa con Alberto Figueroa desde hace tiempo, ambos tienen una agenda bien copada y el equilibrio en su relación, nos cuenta, se debe a la comprensión de ambas partes, “tenemos cinco años juntos, comenzamos mucho antes del Miss Venezuela, él conoce mi forma de ser, que cuando me comprometo con algo lo hago con todo, al ciento por ciento, al igual que lo hago con él. Ambos viajamos constantemente pero buscamos el tiempo para compartir, nos encontramos en Miami, en San Cristóbal, hace poco fuimos a Canaima, decir que no se puede es una excusa pues, siempre hemos encontrado el tiempo.

 

¿Cuáles han sido los cambios más profundos que has tenido luego de tu paso por el Miss Universo y de haber recorrido casi todo el mundo?

-Mi sentido de pertenencia, con mi núcleo familiar, con Venezuela, con millones de venezolanos… añorar las cosas simples como visitar la casa de mi abuela, su guarapito, la comida de mi casa, las reuniones familiares. Valoro ver a mi sobrino crecer, verle salir los dientes, quiero vivir esas cosas porque no se ven a través de un computador.

 

¿Cómo afecta tus labores con las fundaciones la situación de la escasez de medicinas e insumos que existe en el país?

-Como una venezolana más ha sido muy fuerte, pues al igual que mi familia en algún momento no hemos podido encontrar alimentos, medicinas, por ejemplo para quimioterapias, gastritis… que no se consiguen en cualquier farmacia. Es muy triste, más allá de ser Miss o de trabajar en obras sociales, cada mes que llego veo mi país más deteriorado, eso me entristece mucho.

 

Su labor con los niños le ha hecho constatar serios problemas como la desnutrición “porque no están comiendo bien, eso es muy grave, significa que las generaciones próximas tendrán limitaciones en su capacidad de aprendizaje, hay personas que llevan meses comiendo mal, lo veo con mucha impotencia, me gustaría hacer más, es algo muy retador porque en un tiempo tendremos otro liderazgo político pero cómo revertimos el daño social… reflexiona.

 

Sus acciones están puestas en dar lo mejor de sí y sus anhelos en que cada venezolano se aboque a aportar algo bueno que construya un mejor país, culmina este encuentro expresando sentirse “súper orgullosa de que este trabajo esté hecho por mi gente maracayera, muy feliz de compartir mis experiencias, mis palabras, esperando que seamos cada vez más quienes queramos ser agentes de cambio y no de reacción”.